miércoles, 16 de noviembre de 2011

Elecciones generales. Reflexión III: Mariano, hay que ponerse las pilas*

Las comodidades de estar en la oposición están a punto de terminarse para el Partido Popular. Tras ocho años de críticas destructivas, ha llegado la hora de ponerse el modo azul de albañil y empezar a construir. Dentro de unas semanas, su candidato será investido como presidente y, un segundo después de que se proclame su nombre, tendrá que tomar sus primeras decisiones importantes. Los típicos cien días de transición y tregua que se piden en todo cambio de gobierno, especialmente para reprochar la mala herencia dejada por el antecesor, no van a poder utilizarse como excusa en este caso. Las presiones de los mercados, las agencias de calificación, Alemania, la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional o Estados Unidos van a caer a la vez sobre la espalda del renovado poder ejecutivo español.
Por todo lo anterior, el ciudadano, sea o no simpatizante de los populares, debe estar muy pendiente de lo que hagan sus nuevos gobernantes. De poco sirve apelar al “no nos representan” el día 1 de una nueva legislatura. Lo que hay que hacer es adoptar una actitud fiscalizadora similar a la realizada en los últimos meses. El objetivo de esta conducta no debe ser desprestigiar al Gobierno. Si éste lo hace bien, saldrá reforzado y las críticas caerán por sí solas. Pero será el ejecutivo el que caiga si todo sigue igual.
Se acabó la tranquilidad del despacho del partido y la oposición de salón. Se acabaron los viajes por los pueblos de España para besar a niños y mayores. En verano, quizá no haya tiempo para pasarse por la Vuelta a España. Y se acabaron las ruedas de prensa sin preguntas y el regate continuo a los periodistas. Ha llegado la hora no sólo de desvelar, sino también de poner en práctica esos planes misteriosos que prometen sacarnos de la coyuntura desfavorable.
Me da igual que Rajoy tenga la solución a nuestros problemas en su mente o que se la pasen en un papel y tenga que leerla. Lo único que quiero es que ejecute un buen plan de gobierno y que se parezca lo mínimo posible a quien lo señaló como sucesor en 2003: José María Aznar. Espero que el nuevo Presidente entienda que su pensamiento liberal y moderado no va a ser suficiente para salir a flote. El periódico británico The Times, tan prestigioso como conservador, también se lo ha dejado claro: Mariano, hay que ponerse las pilas.

* Asumo el riesgo de presuponer que el Partido Popular ganará las elecciones generales del próximo domingo. Si por sorpresa no es así, este texto perderá todo su sentido y me tocará rectificar estas palabras.

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