domingo, 28 de agosto de 2011

Termina el Festival de Mérida más polémico

Esta noche termina la edición 57 del Festival de Mérida, la cita cultural más importante de los veranos extremeños y una de las mejores herramientas para promocionar nuestra región. La austeridad, el cambio de color político en Extremadura y la polémica han influido notablemente en la repercusión mediática del evento.
Si se le pregunta por este festival a alguien que no haya disfrutado de su oferta artística, dirá de él que ha sido un desastre que sólo ha provocado problemas económicos y religiosos. En mi opinión, no es así. He tenido la oportunidad de ver dos buenas obras de esta edición, concretamente dos de las tres versiones de Antígona. He leído buenas críticas y también han llegado a mí valoraciones positivas de amigos que han asistido a microconciertos o a alguno de los monólogos "Mano a mano", que han estado protagonizados por artistas consagrados como Carmen Machi.
Me parece que los problemas surgidos este año no son culpa de intérpretes ni de directores, sino que vienen de arriba, de personajes políticos y politizados que se han erigido en protagonistas a pesar de que ni siquiera se les había concedido un papel secundario. Sin duda, la polémica más importante se creó a partir de la retirada de una foto de una exposición paralela al festival por atacar a la integridad moral de los cristianos. Yo no me sentí atacado y creo que ninguna persona razonable debería escandalizarse por una simple foto. Pero hay gente integrista que, ante la duda, emprende cruzadas y es capaz incluso de romper la foto censurada en el libro recopilatorio de la exposición, que se muestra en la taquilla del Festival. Aquí la prueba:

A partir de esa foto, políticos del Partido Popular aprovecharon para criticar abiertamente a la organización del festival y a su directora, Blanca Portillo, amiga del anterior presidente Guillermo Fernández Vara. Creo que personas como Luis Alfonso Hernández Carrón, portavoz del PP en la Asamblea de Extremadura, no han debido pisar el Teatro Romano de Mérida y por eso sólo se quedan con lo negativo, con lo que sale en las televisiones nacionales, y no con lo que realmente ha pasado en el festival.
Pero la directora Blanca Portillo (en funciones, ya que ha anunciado que no seguirá) también se equivocó, siempre según mi opinión. Con el festival en marcha, se quejó por los problemas económicos en la organización. Muchos le han reprochado que no lo hiciera unas semanas antes, cuando el PSOE estaba todavía al frente de la Junta de Extremadura. Después de esta experiencia en los despachos, seguro que Blanca prefiere dedicarse plenamente a explotar sus cualidades como "animal de los escenarios".
¿Qué pasará en 2012? ¿Quién estará al frente del Festival? Con el PP en el gobierno autonómico, ¿se volverán a hacer adaptaciones de obras clásicas que tengan a la Guerra Civil como escenario histórico? ¿Habrá más polémicas? En 12 meses, lo hablamos.

2 comentarios:

La mente insana dijo...

La cuestión es que se haga lo que se haga, se polemiza. Ya no lo de la foto (que podrá gustar mas o menos, pero cosas peores ha habido y además pagadas por la junta y al enlace me remito http://www.libertaddigital.com/sociedad/denuncian-a-la-junta-de-extremadura-por-publicar-imagenes-pornograficas-con-jesus-y-la-virgen-maria-como-protagonistas-1276301021/) )si no que lo que debe valorarse artísticamente se tiña de colores políticos.

Gabriel dijo...

Sólo te digo una cosa: espero que los políticos no debatan y legislen sobre qué es y qué debe ser el arte. Lo que crean los artistas es un mundo ficticio, igual que lo que hace El Jueves es sátira. Hay mucho integrismo religioso y falta de respeto a la libertad creativa. No entiendo por qué en una obra subvencionada se tiene que limitar la creatividad del autor. Habrá que leer las bases o la convocatoria de la subvención para conocer sus condiciones.
E insisto: estoy expectante por saber los planes para el Festival de Mérida 2012.