lunes, 22 de agosto de 2011

Mejorar la profesión periodística

Los periodistas estamos acostumbrados a que nos humillen. Últimamente, a la humillación laboral se suma la física con demasiada frecuencia. Véase todo lo que ha pasado desde el 15M (ejemplo 1 + ejemplo 2). Desde mi punto de vista, el panorama es difuso. Cada vez que veo una agresión a un periodista en algún vídeo aislado, no sé si está justificada por alguna provocación o actitud previa, aunque no lo creo. Tampoco sé si el periodista es un profesional de la comunicación acreditado o es un simple ciudadano que cree ser periodista por twittear un evento en directo o por tener una cámara de fotos.
Ante estas dudas, creo necesarias algunas reivindicaciones inmediatas, que no están dirigidas a entidades como las asociaciones de prensa. De entrada, me río de cómo algunas de estas asociaciones defienden los derechos de los periodistas (entrada gratuita en el parque de atracciones Isla Mágica, por ejemplo). Mis propuestas irían destinadas a los representantes políticos y sindicales y son las siguientes:
-Hay que poner en marcha un registro nacional y gratuito de la comunicación en el que deban inscribirse todos los medios de comunicación que quieran actuar como tales (sean RTVE o un blog) y todos sus periodistas (sean Iñaki Gabilondo o éste que les escribe).
-Para trabajar como periodista en lugares públicos (en la calle, actos públicos, manifestaciones...) debería ser obligatorio tener un título que lo acreditase (o estar en proceso de conseguirlo) y estar inscrito en el registro anterior. Todos estos periodistas registrados dispondrían de una acreditación con la que justificar su profesión ante las autoridades que lo soliciten. Con esa acreditación, no se podría impedir el acceso a ningún lugar o acto público, a menos que cuestiones justificadas de aforo o condiciones muy especiales de seguridad lo impidiesen. La Policía ya no tendría excusa para impedir el trabajo del periodista.
-Todo ciudadano puede hacer de periodista. Pero debe tener claro que no es periodista, sino que sólo está imitando a un periodista. Y también debe saber que no puede acceder a los sitios reservados para los periodistas. Escribir en un blog desde hace años o tener y manejar muy bien una cámara de fotos profesional no convierten a nadie en periodista. Y propongo esto sin olvidar que todo ciudadano tiene derecho a expresarse libremente, según se establece en nuestra Constitución.
-Hay que crear un colegio o alguna organización nacional con otro nombre que defienda especialmente los derechos de TODOS los periodistas registrados y reconocidos como tales, paguen o no una cuota como socios. Las asociaciones de la prensa son insuficientes.
Es evidente que en estas propuestas se pueden hacer muchas matizaciones, pero, en mi opinión, son un buen punto de partida para mejorar la profesión periodística y defender nuestros derechos. Eso sí: sin olvidar que el ciudadano, como tal, también  tiene unos derechos fundamentales que deben ser respetados por todos y, especialmente, por autoridades públicas como los agentes de Policía.

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